MPOX, LA ENFERMEDAD QUE YA TIENE 8 INFECTADOS
Un nuevo caso de Mpox, también conocido como viruela símica, se registró en la Ciudad de Buenos Aires y el total acumulado durante las primeras 15 semanas de 2026, asciende a ocho, siete de los cuales son con residencia en la citada ciudad y uno en la provincia de Río Negro que tiene antecedente de viaje a Chile.
La Mpox, antes denominada viruela símica, viruela del mono o monkeypox, es una enfermedad zoonótica producida por un virus tipo Pox, que se puede transmitir de una persona a otra a través del contacto físico piel con piel y que tiene un período de incubación que suele ser de 6 a 13 días, pero que puede oscilar entre 5 y 21 días.
La enfermedad a menudo es autolimitada con lesiones características y los síntomas generalmente se resuelven espontáneamente dentro de los 14 a los 21 días, mientras que se transmite por contacto físico estrecho de persona a persona (por ejemplo, cara a cara, piel con piel, boca con boca, boca con piel), incluido el contacto sexual.
Ante esta situación, un mayor número de parejas sexuales puede aumentar la exposición al virus y la transmisión durante las relaciones sexuales puede ocurrir aunque no exista penetración o se use preservativo. Aunque este es muy efectivo para prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, su rol para evitar la transmisión de la Mpox es muy limitado.
La Mpox también puede transmitirse:
-Por contacto cercano o estrecho con lesiones, descamaciones de la piel, gotitas respiratorias y materiales contaminados, como toallas y ropa de cama, tapizados y utensilios de uso compartido.
-Una persona embarazada cursando la infección puede transmitirla al feto a través de la placenta, y durante o después del nacimiento a través del contacto piel con piel.
-Aquellas personas que interactúan estrechamente con una persona enferma de Mpox, incluidos los trabajadores de la salud, cuidadores, convivientes y las parejas sexuales, tienen un mayor riesgo de infección.
La Mpox se caracteriza por las lesiones en la piel y/o mucosas, las cuales pueden ser manchas rosadas planas o sobreelevadas, úlceras, ampollas o costras y generalmente producen un dolor que puede ser intenso. Las lesiones pueden ser pocas o muchas y ubicarse en la piel o mucosas, con mayor frecuencia en la región genital o anal.
También pueden presentarse lesiones no visibles en la piel, por ejemplo, en la mucosa de la garganta o en el recto, mientras que suele causar fiebre, cansancio, dolor muscular o de cabeza, inflamación de los ganglios y dolor en la región genital, el ano o el recto.
En tanto, es muy frecuente la coinfección con otras infecciones de transmisión sexual y las personas con inmunidad disminuida tienen mayor riesgo de padecer formas graves.

