1 julio, 2026

UN REFUGIO PARA PASAJEROS PARA EL RECUERDO“EL MEDIO CAÑO”

El legendario "Medio Caño"

El legendario "Medio Caño"

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Seguramente, quienes comiencen a leer este informe y hayan visto el título recordarán ese lugar con nostalgia; para quienes no lo conocieron, esta es una buena oportunidad para descubrir una parte de la historia de Berazategui.

Los recuerdos son una de las partes más hermosas de la vida. Nos permiten reconectar con momentos, personas o lugares. En esta ocasión, invito al lector a recordar o a conocer el refugio de pasajeros conocido como “El Medio Caño”, un sitio que, sin duda, forma parte de la memoria de muchos vecinos de Berazategui.

Me refiero al refugio para pasajeros ubicado sobre la calle Lisando de la Torre entre la calle 13 y la avenida 14, popularmente denominado “El Medio Caño”. Aunque ya no existe, fue un lugar emblemático de Berazategui y merece ser recordado a través de esta breve investigación.

Este refugio fue mucho más que una simple estructura de metal y chapa. Era un espacio donde se entrecruzan las esperas, las miradas y charlas fugaces, donde nacieron encuentros, despedidas y la ilusión de ver llegar a alguien especial.

Este informe busca rescatar parte de esa memoria y rendir un homenaje a un lugar sencillo, pero significativo, que formó parte de la vida cotidiana de generaciones de vecinos.

Su historia
En los primeros días abril de 1968 se comenzó a utilizar el refugio para pasajeros ubicado en la calle Lisandro de la Torre entre la calle 13 y la Avenida 14 sobre la vereda lindante con las vías del ferrocarril.

Popularmente denominado “El Medio Caño”, aunque para ser geométricamente correctos, se trataba de un cuarto de caño; estaba construido con chapas acanaladas sostenidas por una estructura metálica de arco parabólico.

Según crónicas de la época, la Municipalidad gestionó durante casi tres años permisos a EFEA (Empresa de Ferrocarriles del Estado Argentino), entidad estatal creada en 1956 cuya función era unificar la administración, operación y explotación comercial de las seis líneas de trenes nacionalizadas del país. A fines de la década de 1960, la empresa cambió su denominación comercial y pasó a ser conocida como Ferrocarriles Argentinos.

El acuerdo consistía en un contrato de alquiler por el cual la municipalidad abonaba una suma cercana a los mil pesos mensuales. Además la construcción debía realizarse de fácil remoción. Si bien no se la consideraba una solución definitiva, sino un intento de dar respuesta al problema que enfrentaban pasajeros a la intemperie.

Con el paso del tiempo, la estructura fue deteriorándose. Las chapas comenzaron a utilizarse para la colocación de carteles de todo tipo, la parte metálica presentaba un avanzado estado de oxidación y eran frecuentes las quejas de falta de higiene.

Esperamos que estos recuerdos y debates enriquezcan el amor por la ciudad de Berazategui.

Como siempre sostenemos desde la Asociación Orígenes de Berazategui, esta y otras investigaciones permanecen abiertas para aportes, sugerencias y correcciones que contribuyan a enriquecer y perfeccionar nuestro trabajo.
Profesor Claudio Egisti Staniscia
Asociación Orígenes de Berazategui
Junio 2026

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