OTRA PARADA DE COLECTIVOS HISTÓRICA: EL REFUGIO DE PASAJEROS DE LA “FÁBRICA DUCILO”
Recientemente compartí una investigación histórica sobre un emblemático refugio de pasajeros para los habitantes de Berazategui, conocido como “El Medio Caño”. Aquella publicación despertó muchísimos comentarios y recuerdos.
Como escribí en aquella investigación, los recuerdos constituyen una de las partes más hermosas de la vida. Nos permiten reconectarnos con momentos, personas y lugares. En esta oportunidad, invito al lector y lectora a recordar, o a conocer, el refugio de pasajeros ubicado frente a la ex fabrica Ducilo, un sitio que, sin duda, forma parte de la memoria de muchos vecinos y vecinas de Berazategui.
Me refiero al refugio para pasajeros que, aunque ya no existe, fue un lugar emblemático para los trabajadores de la Fábrica Ducilo y para numerosos vecinos y vecinas de la ciudad. Considero que merece ser recordado a través de esta breve investigación. Estaba ubicado sobre la Avenida Mitre entre las calles 4 y 5, en la vereda oeste, justo frente a la entrada principal de la entonces Fábrica Ducilo.
Aquel refugio fue mucho más que una simple estructura de madera y techo de chapas de fibrocemento a dos aguas y amplios bancos, también de madera. Era un verdadero espacio de encuentro, donde los trabajadores se reunían antes de ingresar a la fábrica y donde operarios y operarias conversaban mientras esperaban los colectivos.
Este informe busca rescatar parte de esa memoria y rendir un homenaje a un lugar sencillo, pero profundamente significativo, que formó parte de la vida cotidiana de trabajadores y vecinos.
La fábrica fue inaugurada el 15 de junio de 1937 y alcanzó su mayor esplendor durante la década de 1940, cuando llegó a emplear a cerca de 2.500 operarios.
El refugio de pasajeros, ubicado frente a la entonces Fábrica Ducilo, fue inaugurado el 24 de mayo de 1950.
La obra fue construida y financiada por la empresa Ducilo, que la entregó oficialmente a la Municipalidad Quilmes.
En el acto de inauguración estuvieron presentes el jefe de personal de Ducilo, doctor Alberto Canestri, quien realizó la entrega formal de la obra al ingeniero Olmos, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Quilmes. Cabe recordar que, por entonces, Berazategui aún pertenecía al partido de Quilmes, del que lograría la autonomía en 1960.
Ese mismo día también se entregó un quiosco de madera, anexo a la parada de colectivos, a Luis Carballo, quien era no vidente. Con el paso de los años, el quiosco fue trasladado al extremo opuesto de la parada de colectivos y reemplazado por una construcción de ladrillos.
Ingresando a la fábrica, José Bonifati atendía en un mostrador un puesto de venta de diarios y revistas. Al retirarse Luis Carballo, Bonifati se traslado al quiosco ubicado en el exterior. Finalmente, en 1978, el quiosco fue transferido a su yerno, Abelardo “Nene” Montesi.
Como siempre sostenemos desde la Asociación Orígenes de Berazategui, esta y otras investigaciones permanecen abiertas a aportes, sugerencias y correcciones que contribuyan a enriquecer y perfeccionar nuestro trabajo.
Profesor Claudio Egisti Staniscia
Asociación Orígenes de Berazategui
Julio 2026

