PRESENTAN UN PROYECTO PARA MEJORAR EL PROCESO DE ADOPACIÓN
Bajo el lema “Crecer en familia es un derecho”, se llevó a cabo en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires una jornada sobre adopción, organizada por el diputado Fabián Luayza. De la actividad participaron la diputada Viviana Romano y un panel compuesto por la abogada especialista en familia y adopción Mariana Macía; la responsable de Casa M.A.N.U. (Mucho Amor Nos Une), Silvia Casas; y la referente de la Red Argentina por la Adopción y de la Fundación Juanito, Natalia Florido.
El encuentro fue también el marco de presentación de un proyecto de ley del bloque Nuevos Aires, que busca mejorar el proceso de protección y adopción en la provincia, generando estadísticas, agilizando los tiempos y acompañando de manera eficaz el procedimiento.
“Porque la premisa que nos convoca —crecer en familia es un derecho— es una certeza jurídica y una cuenta pendiente”, afirmaron los organizadores.
La redacción del proyecto fue resultado de un trabajo conjunto entre legisladores, profesionales del derecho y organizaciones que acompañan cotidianamente a niños, niñas y adolescentes que atraviesan el sistema de protección y adopción en la provincia de Buenos Aires.
“Nosotros queremos ser parte y herramienta para que ustedes, las organizaciones, puedan mostrar la problemática y que, de esa forma, podamos construir la solución”, señaló el diputado Fabián Luayza, quien además agradeció la participación de las invitadas.
“Es increíble que en 2026 nadie sepa algo tan básico como cuántos chicos hay hoy para adoptar y en qué condiciones”, agregó el diputado de Berazategui.
Por su parte, la diputada Romano expresó: “Ojalá de esta jornada nos llevemos un poco de sensibilidad y compromiso con las infancias, que es lo que nos está faltando como sociedad”.
Durante la jornada, las disertantes hicieron hincapié en las dificultades que atraviesa el sistema, en los tiempos que el Estado, a través del Poder Judicial, impone a estos niños, niñas y adolescentes, y en el acompañamiento insuficiente a las familias adoptantes, una situación que, según señalaron, puede derivar en procesos de vinculación que no prosperan y en situaciones de devolución.
“Los adultos estamos muy confundidos”, aseguró Silvia Casas, fundadora de Casa M.A.N.U., un espacio de acogimiento que lleva el nombre de su primer hijo adoptado, Emanuel, uno de los primeros niños nacidos en Argentina de una mujer con VIH.
Su experiencia, que inicialmente iba a ser transitoria y terminó extendiéndose durante toda la vida de Emanuel, la llevó a construir este hogar para contener a niños y niñas que viven con VIH mientras transitan hacia la adopción. Actualmente, el espacio alberga a 27 chicos, de los cuales diez son menores de un año.
“La niñez en la Argentina es la más vulnerada, y el mayor vulnerador de derechos sigue siendo el Estado. Un Estado que muchas veces deposita un chico y recién a los 60 o 90 días manda a alguien para que haga un informe, o un llamado por teléfono”, denunció.
Con la experiencia de haber visto pasar a 200 chicos en 25 años, Casas cuestionó que “los adultos que tienen el poder de decidir sobre las vidas de los chicos se toman todo el tiempo del mundo mientras ellos están creciendo en una institución y lo único que desean es tener una familia”.
“Estos chicos van a crecer ¿y qué aprendieron? Después nos horrorizamos cuando vemos en el noticiero que están con un arma”, lamentó.
“Es importante que escuchemos las historias en primera persona”, dijo Natalia Florido, quien agradeció el encuentro y la convocatoria a participar de la redacción del proyecto de ley. Florido, además de ser directora de la Red Argentina por la Adopción y de la Fundación Juanito, es hija por adopción.
“Tenemos que empezar a legislar y hacer leyes que se cumplan. La ley de adopción no está mal, lo que pasa es que nadie cumple los tiempos. Lo que pasa con los chicos en los hogares es tremendo, ellos no eligieron estar ahí. Y encima que no lo eligieron, les hacemos esperar un tiempo que es muchísimo. No es justo que los estemos institucionalizando y no estemos eligiendo nada mejor para ellos”, agregó.
Por su parte, la doctora Mariana Macía, quien además de especializarse en el tema es mamá por adopción de mellizos, instó a reflexionar sobre cómo viven los niños, niñas y adolescentes institucionalizados esa espera que les es impuesta.
Para la profesional, que trabaja diariamente en adopciones, las múltiples dificultades “no se solucionan con un proyecto de ley o una ley, pero es un primer paso, una decisión”, alentó.
“Tomar la decisión de construir y mostrar datos, sistematizar, crear estadísticas. Tomar la decisión de acompañar adopciones difíciles, las de los niños más grandes, los niños con discapacidad, los grupos de hermanos numerosos. Y después queda lo mismo de siempre, trabajar con las personas que aplican esas leyes, en procesos que no son sencillos. Pero una ley es una decisión”, celebró.

