A NEREA LE QUITARON LA VIDA Y LA FAMILIA SIGUE DETENIDA
La investigación por la muerte de Nerea Geraldine Pereira, la niña de 11 años hallada sin vida en una vivienda de la localidad bonaerense de Berazategui, dio un giro decisivo tras conocerse los resultados de la autopsia, que confirmaron que la menor fue víctima de un homicidio.
La causa apunta ahora contra tres familiares directos que convivían con ella, mientras la Justicia profundiza las medidas para determinar las responsabilidades de cada uno.
Fuentes judiciales vinculadas al expediente informaron que los estudios forenses establecieron que la niña falleció como consecuencia de graves lesiones provocadas por múltiples golpes. Entre las principales lesiones detectadas figura la rotura de la aorta torácica, cuadro que derivó en un paro cardíaco secundario y un shock hipovolémico.
La causa continúa en etapa de recolección de pruebas y los investigadores buscan determinar tanto la mecánica del crimen como el grado de participación que pudo haber tenido cada uno de los familiares bajo sospecha.

