TODO EL FÚTBOL LO SABE: BERAZATEGUI NO CONOCE LA DERROTA
Kevin Giménez festeja su gol
Se iba el invicto, de una manera inesperada: contra un Lugano que está en la parte más baja de la table. Pero el Naranja no quiso probar el sabor amargo de la derrota y en una remontada increíble lo empató en el final.
A priori, la tarde se presentaba totalmente favorable para Berazategui: llegaba invicto, puntero, con 10 victorias y tan solo un empate, jugaba de local en el Norman Lee y contra un equipo que no para de perder puntos y mira con zozobra como va a pelear en los últimos puestos.
Pero, siempre hay un pero, esto es fútbol: el deporte más lindo e impredecible de todos.
Cuando nadie lo imaginaba, Lugano se puso en ventaja a los 36 minutos, gracias a una buena definición de Alan Nahuel Seguel.
Y ese no fue el único golpe para el líder de la C, sino que a nada de llegar al descanso, se quedó uno menos cuando el árbitro decretó la expulsión del delantero Julián Rodríguez Seguer, por un codazo contra un rival, que el facultativo consideró intencional.
En la segunda etapa, Bera no logró desplegar su buen juego, salvo por algunas apariciones esporádicas de su conductor Nahuel Pombo.
Así, el Naranja empujaba sin muchas ideas y quedaba a mercede del contrataque rival. Y sucedió lo que todos veían en el Norman Lee: Otra vez el minuto 36, pero esta vez del segundo tiempo, y el gol de la visita a través de Tobías Agustín Armas.
Parecía que el resultado estaba sellado, pero Lugano no contó con la sangre del puntero e invicto y le dio vida con una falta tonta que Pombo, el histórico 10 local, convirtió en descuento. Faltaban menos de 5 minutos para el final.
Ahí Berazategui se jugó el todo por el todo, y el premio fue a los 45, cuando luego de un córner que él mismo había generado, Kevin Giménez aprovechó un rebote del arquero para estampar el 2 a 2 final.
Parece ser un partido que determina una línea a seguir, si bien no fue triunfo se vivió como tal. Son los puntos que no se dejan en el camino y que hacen a un equipo que quiere ir por el premio final. Este asunto está ahora y para siempre en tus manos, Bera.

