EL INDIO EN EL RECUERDO DE UN MÚSICO DE BERAZATEGUI
Solari lo fue a ver tocar y le desenchufaron los equipos
Daniel Alonso, cantante de la banda de Berazategui SinCara, recordó una actuación con otra banda en el Río de Quilmes, cuando sin aviso previo, el Indio Solari fue a verlos actuar y la anécdota en la cual el dueño del bar les desenchufó los equipos y tuvo que mediar el cantante recientemente fallecido para que reanuden el concierto.
Este es el texto publicado por Alonso en sus redes sociales:
LA NOCHE QUE TOMAMOS UNA BIRRA CON EL INDIO.
No recuerdo el mes, pero tengo la certeza que era el año 1988 porque, por entonces, tocábamos seguido en Solanas que quedaba en el río de Quilmes. Teníamos un power trío con Pity Guitarron y Celso Aguilera. En la previa veíamos como iba llegando gente, mucha gente, la mayoría amigos…recuerdo haber saludado a Arturo Sagretti y a muchos otros.
En un momento entra, despacito y echando una mirada como quien busca donde ubicarse, un pelado de bigote con un par de personas más. Fue entonces cuando mi amigo Jorge Caraballo me dice…” che Dani, ése es el cantante de los Redondos” (que por aquellos años no era una cara super conocida como lo fuera poco tiempo después).
En un arranque etílicamente desinhibido me acerqué al recién llegado para darle la bienvenida y preguntarle cual fue su fórmula para llegar a los grandes escenarios ya que nosotros hacía mucho que la veníamos remando, a lo que re preguntó…¿ cuanto tiempo hace que están tocando? “Cómo dos años” respondí…casi sabiendo lo que me iba decir. El ilustre visitante esbozó una sonrisa y luego sentenció: ” nosotros hace 16 años que estamos tocando y recién ahora se están dando mejor las cosas. El camino es duro pero hay que darle siempre para adelante” me aconsejó con un gesto como de hermano mayor.
Acto seguido lo invité a tomar una cerveza que aceptó muy amablemente, después de charlar un ratito se ubicó en una mesa cerca del escenario donde ya se habían sentado sus compañeros.
Pasaron unos minutos y subimos a tocar, recuerdo que nuestro baterista Celso tenía una borrachera importante y yo temía que hagamos un papelón.
Al terminar de tocar el tercer ruidoso y desordenado rocanrol el dueño del lugar decide desenchufar los equipos, lo miré perplejo como buscando una explicación a lo que el tipo pegó el grito “están Los Redondos y no deben querer escuchar tanto kilombo”.
Pocos segundos pasaron para que el Indio, tras observar lo sucedido, se levante de su silla rompiendo el silencio de los amplificadores apagados con su enérgica pregunta “¿¿¿QUE PASÓ CON LA MÚSICA???, ¿¿¿Y EL ROCANROL???”.
Mágicamente todo volvió a funcionar hasta terminar nuestra ebria pero apasionada función.
ÉSE ERA EL INDIO
ÉSE ES EL INDIO QUE TUVIMOS LA BENDICIÓN DE CONOCER.
La reflexión y los adjetivos se los dejo a ustedes.
Dani Alonso

